jueves, 2 de septiembre de 2010

Swing y punch

Una amiga de otros tiempos decía que un buen candidato a pololo/novio/marido debía tener swing y también punch. Con esto quería decir que el tipo necesitaba tener onda y empuje, para ser considerado en serio. En otras palabras, quería alguien entretenido y trabajador. El sueño del pibe: en este caso, de la piba. El problema se presentaba cuando el candidato en cuestión le faltaba una de las características necesarias. Ahí nos poníamos a filosofar de lo lindo: ¿cuál de las dos características es no-negociable? Lo que los gringos llaman un deal breaker… En otras palabras, ¿qué es peor? ¿La falta de swing o la falta de punch?

Difícil decisión. Mister latero v. monsieur flojo, en el caso de mi amiga; miss o mademoiselle, en el mío. Antes de seguir, un punto no menor que requiere aclaración: un flojo o una floja no necesariamente se muere de hambre. Incluso le puede ir muy bien económicamente, por los más diversos motivos. Por otro lado, al fome o la latera tampoco tiene por qué irle bien en ese sentido. Habiendo precisado ese importante aspecto, debe abordarse otro, más relevante aún –tanto mr/ms fome, como m/mlle flojo/a, pueden ser excelentes personas.

En breve: ¿qué solución tiene el problema? No hay una sola: la respuesta dependerá de cada cual. Lo que es tolerable para uno, bien puede ser inaceptable para otro. Mejor buscarse alguien con swing y con punch. Si es posible, claro... De lo contrario, habrá que hacer de tripas corazón.