Todos tenemos gustos que nos cuesta reconocer. En mi caso, tengo varios: uno de ellos es ABBA. No recuerdo la primera vez que escuché alguna de sus canciones, pues fueron famosos durante toda mi infancia. Con la música de este grupo sueco, vuelvo a esos días atemporales, casi oníricos, de posibilidades infinitas. Vienen a mi mente imágenes borrosas de cuatro jóvenes paliduchos, de tenidas hoy ridículas y coreografías acartonadas, cuyas amplias sonrisas escondían más de una pena. ABBA volvió con fuerza a la radio y televisión unos años atrás, a raíz del omnipresente revival de los años sesenta, que precedió al de los ochenta, de igual intensidad y corta duración. Tuve entonces la oportunidad de ver de nuevo esas viejas imágenes de mi niñez, transmitidas junto a grotescos remakes de las canciones y videos de ABBA.
¿Qué tienen estos temas, que todavía logran cautivarme? En sus inicios, los suecos cantaban canciones de consumo masivo. Eran melodías pegotes con letras simplonas, que permanentemente coqueteaban con el disco. Por esos años, los cuatro integrantes conformaban dos parejas: la del sueco sin barba y la rubia, y la del sueco con barba y la morena. En otras palabras, Björn y Agnetha, y Benny y Anni-Frid, mejor conocida como Frida. Juntos formaban el acrónimo ABBA. De esta primera etapa son “Fernando”, “Dancing Queen”, “The Name of the Game”, “Take a Chance on Me”, y “Chiquitita”. Personalmente, me quedo con “SOS” y “Knowing Me, Knowing You”, cuyas letras anticipan rupturas venideras, y sus consiguientes dolores.
Todas estas canciones configuran el preámbulo necesario al que es, probablemente, el mejor tema de ABBA: “The Winner Takes It All”. El fantasma del reciente divorcio de Agnetha Fältskog y Björn Ulvaeus, ronda cada de las estrofas de este tristísimo tema cantado por Agnetha, y compuesto por Björn y Benny. Poco tiempo después, Benny Andersson y Anni-Frid Lyngstad también se divorciaban. Los suecos musicalizaron esta segunda separación a través de “When All Is Said and Done”, cantada por Frida, y compuesta por Benny y Björn. Sin embargo, la canción que más recuerdo de ABBA, es una de las últimas que grabaron. Apareció un poco después de “One of Us”, otro de los grandes temas melancólicos del otrora alegre grupo sueco. Me refiero a “The Day Before You Came”.
Escuché esta canción muchas veces, en las largas noches de mi niñez y adolescencia. No supe por esos años que era de ABBA. De esto sólo me vine a enterar en la universidad –y no sin sorpresa. La melodía tiene un ritmo deliberadamente monótono, ejecutado con sintetizadores ochenteros, que me llena de nostalgia. La historia que narra se resume con maestría en una de las frases de su letra: “It's funny, but I had no sense of living without aim / The day before you came”. Pena, ternura y esperanza son las palabras que mejor describen esta canción, de un grupo brutalmente sincero -que registró la alegría y la tristeza, por igual.
